La mujer peruana en la Independencia

Recopiló: Carlos Carrillo – XI CMLP
La participación de la mujer peruana en nuestra independencia, se encuentra inserta en páginas de nuestra historia que debemos rescatar y difundir, mostrando especialmente su accionar en los momentos más álgidos o de conflicto bélico, en donde siempre ha estado presente.

Como antecedente de las luchas independentistas, podemos decir que con la presencia del dominio español, se perfilan mujeres como defensoras de la libertad. Muchas fueron vilmente torturadas al descubrírseles su apoyo a los que pugnaban por reconquistar el Imperio, tal es el caso de Coya Kura Ocllo, esposa de Manco Inca Yupanqui y de Coya Tupa, compañera de Tupac Amaru Inca, a quien le cortaron las manos.

En 1750, apareció María Gregoria, quien participó activamente junto a su esposo el caudillo Francisco Inca, en la rebelión de Huarochirí. Luego vemos a Ana de Tarma, en el movimiento de Juan Santos Atahualpa, quien llegó a dirigir grupos guerrilleros.

A partir de 1770, encontramos a Micaela Bastidas, quien compartió la dirección de la gesta libertaria con su compañero, José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II. Ella, cumplió tareas políticas, militares y administrativas; tuvo a su cargo la dotación de víveres y refuerzos, la expedición de salvoconductos, formaba comisiones para las maniobras y montó un servicio de espionaje para enterarse de los movimientos realistas; su capacidad de estratega se evidenció cuando después del triunfo de Sangarará instó a Túpac Amaru a marchar sobre el Cusco.

Otra mujer combativa de este período fue Tomasa Tito Condemayta, cacica de Acos, su don de mando y coraje se hizo sentir, dirigiendo grupos armados en enfrentamientos contra los españoles. Fue ejecutada junto a Micaela.

Esta rebelión fue sofocada, sin embargo la venganza española no tuvo fin; 92 mujeres, muchas de ellas madres, fueron desterradas a Méjico, emprendiendo una travesía a pie desde el Cuzco hasta Lima sobreviviendo solo 15 de ellas. Este peregrinaje es conocido por la historia nacional como la ¨Caravana de la Muerte¨. Entre estas valientes mujeres encontramos a Margarita Condori, Manuela Tito Condori, Ventura Monjarrón, Juana Molina, Juana Bastidas, entre otras.

A fines del siglo XVII y comienzos del XVIII, nuestro territorio se cubría de siembra libertaria. Nuevamente muchas mujeres desempeñaron tareas con riesgo de sus propias vidas; cabe mencionar que en esta etapa se encuentran féminas de toda condición social, quienes con un alto sentido patriótico participaron en actos de conspiración, como la limeña Brígida Silva de Ochoa, quien en 1809, junto a familiares y amigos, conspiraron contra el gobierno virreinal.

En esta etapa, también se llevaron a cabo acciones militares encabezadas por mujeres, como las realizadas por las Toledo en la sierra central; ellas, madre y dos hijas, cortaron los cables del puente de Concepción impidiendo el pase de los españoles.

En 1822, María Parado de Bellido fue fusilada en su ciudad natal Ayacucho, por negarse a revelar el nombre de los patriotas insurrectos. Le siguieron en la lucha emancipadora Melchora Balandra, madre del mártir Olaya, perseguida y castigada por ello. María Estacio, María Josefa Martínez, Juana García y muchas más.

Como hemos visto, existe toda una historia de lucha en la mujer peruana, su protagonismo debe ser reconocido en toda su extensión. Solo de esta forma nos explicaremos su importante participación actual y todo el potencial y capacidad para compartir la responsabilidad y el destino de nuestra Patria.

Roberto Ysaac Mendoza Policarpio
Historiador

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