Transporte urbano en Lima

Por los años 90 se había creado un buen negocio, consistente en traer carros usados provenientes de Japón, que ingresaban por Tacna. Se suponía que  era con el objeto de resolver el problema de la circulación en Lima, pues los sistemas de Transporte Masivo estaban fracasando, desde la época del anterior gobierno, que estaban en manos del Estado y que no había implementado una política para renovar la flota; la solución era liberalizar el tráfico de Lima. Hoy existe ese criterio y el Estado está ausente desde años. Como muchos, se dejó la solución a la iniciativa privada. Estas iniciativas obedecen al interés personal o de grupo, como es lógico, el Estado no participa en la decisión; ahora solamente actúa como si fuera una Mesa de Partes, como en múltiples casos que suceden en el  Perú.
Hoy día se viven las consecuencias económicas creadas, después de 25 años de disposiciones legales y malas decisiones; los resultados en síntesis son: 1. La congestión insoportable del tránsito actual2. La contaminación ambiental que genera muchas enfermedades respiratorias3. Los miles de accidentes por año, por la locura del desorden creado.
Hay que sumar a ésto:
1. La pérdida de horas-hombre del chofer y de los pasajeros
2. Pérdida de gasolina por la evaporación, durante la congestión
3. La contaminación del medio ambiente que puede producir, otras enfermedades, además del cáncer
4. Pérdida de vidas por los accidentes
5. Las grandes pérdidas económicas resultantes
En cuanto a las pérdidas económicas que se generan en la ciudad de Lima -desde hace unos años- estas fueron evaluadas por una firma peruana respetable, en US$4 000 000 000 por año. Con este monto podemos darnos el lujo de construir -cada año- la actual Central Hidroeléctrica del Mantaro (Primera Curva) de 1000MW. Es decir que nos hemos desvalorizado cada día como Estado y las autoridades, cualquiera que ella sea -locales o nacionales- ignoran completamente lo grave de este grave problema. Si hubiéramos tenido la sabiduría de proteger el patrimonio del Perú, hoy día -con toda seguridad- estaríamos exportando electricidad a nuestros países vecinos y nosotros tendríamos tarifas muy inferiores -a las que tenemos ahora- en todo el país.Hay muchos ejemplos de la falta de decisión y puedo mencionar -solamente- dos casos, como son, los miles de millones que se han dejado de cobrar por no haber construído -hace varias décadas- las etapas posteriores en la segunda curva del río Mantaro y el otro caso es de haber suspendido -también por muchas décadas- la Segunda Etapa de Majes-Siguas que hubiera permitido -además- desarrollos hidroeléctricos, que duermen el sueño de los justos. Si hubieran penas para los negligentes, tendríamos muchos funcionarios en la cárcel, además de Presidentes y Ministros por el delito -de negligencia-. La falta de decisión, cuando es para bien del país y su desarrollo, debería ser penada con inhabilitación total a los que dirigen el país y para ello deberían haber escalas de penalidad -según la gravedad- de su irresponsabilidad. Es muy fácil determinar las penas, por los ofrecimientos que hacen, en época de elecciones, un Partido, el Candidato Presidencial, los Presidentes de Región, los Congresistas que prometen y no cumplen, los Alcaldes Provinciales y Distritales a quienes se puede demostrar sus falsedades y acusarlos legalmente por mentirosos. A los que prometen y no cumplen se les debe descalificar -por vida- de ocupar cualquier cargo público, por haber cometido el delito de omisión, por mentiroso.
Los pasos oscuros que se dan hoy, sobre este asunto, que obedece a soluciones de las autoridades, son consecuencia de malos manejos y disposiciones para hacer dinero mal habido. Podemos ver ésto en las decretos y leyes extrañas, que se conocen y que crean resultados tan complicados que nadie los  entiende.Ojalá que se decida pronto y que las últimas iniciativas del gobierno, que se manifiestan con gran publicidad, se den de inmediato y que se nombre a expertos reconocidos o se utilice organizaciones internacionales que tienen buena experiencia, para que ayuden a lo que se debe hacer. Hay soluciones y solamente tenemos que viajar por el mundo y ver, en cada caso, lo que podemos adoptar y tomar ya una decisión y no dejar las cosas pendientes.
La mala política de los conocidos y la corrupción vivirán mientras tengamos tanto mentiroso en la Televisión y escribiendo en diarios, a quienes interesa sólo el dinero, que desgraciadamente parece ser su fin mayor.
Muy atentamente

Carlos Zumarán CalderónMontreal,   

Carlos, un recuerdo para ti amigo de la vida.

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