9.38. CMLP XXXVIII – 1982/84

“Generalísimo Don José de San Martín”

36 años han pasado, una mañana de un lejano 5 de abril de 1982

540 adolescentes hacían su ingreso por las puertas de la avenida Costanera a las antiguas instalaciones del Colegio Militar “Leoncio Prado”, jóvenes de todos los rincones del Perú llegaban a estudiar, conformando la Trigésima Octava Promoción CMLP. Trece secciones conformaban el primer año de estudio y 11 secciones en el último año de egresados. Ocupando las cuadras de cadetes “Miguel Grau”, “Francisco Bolognesi” y “Duilio Poggi”, ese año fue muy particular. En aquella época nuestra promoción ocupó dos pabellones del colegio, el Miguel Grau, con la compañía “A”, y el Duilio Poggi, con la compañía “B” porque no había 5to. Año. El colegio militar fue por tres años consecutivos nuestro hogar. Todos con las mismas inquietudes, los mismos sueños, la primera formación y la presentación de nuestros instructores militares, nuestro primer jefe de año, nuestro jefe de compañía y el suboficial de sección sería el comienzo de nuestra vida castrense.

Tendríamos que adaptarnos rápidamente al régimen militar. La vestimenta verde olivo y las botas (borceguíes) formarían parte de nuestro uniforme diario, y el uniforme azul de salida los fines de semana. Dormir en camarotes, tener un ropero asignado en los dormitorios a los cuales se les llamaba “cuadras”. Los tres años de estudio (perro, chivo y vaca), levantarnos temprano al “toque” de Diana, salir a correr en buzo todas las mañanas por las calles de la Perla para luego tomar un baño de agua fría y salada en los “malacates”, formar en el patio de armas para pasar parte y después pasar “rancho” en el comedor de cadetes tres veces al día iba a convertirse en un ritual. Los ejercicios físicos sin armas, las clases pre-militar con los suboficiales formarían parte de todas las enseñanzas recibidas.

Dentro de la cuadra, las salas de aula o en donde siempre se reunía un grupo de sección o de promoción seríamos una familia, empezaríamos a conocernos, cada uno con su propia forma de ser y de pensar, podían encontrar al hermano, amigo, primo que nunca tuvieron, dentro de la disciplina como factor primordial. La educación castrense para aquellos adolescentes fue fundamental en la formación de su perfil.

La XXXVIII promoción tuvo como directores coroneles a Manuel Vinatea Valderrama en el año de 1982 y a Juan Urrelo Correa en los años de 1983 y 1984. Como instructores en la formación militar a oficiales del Ejército y subalternos que dejaron inolvidables recuerdos así como a los ilustres maestros en su formación académica. Esta legión de adolescentes de aquella época hoy congrega a hombres de bien, muchos de ellos siguieron la vida militar en las Fuerzas Armadas, en la Marina, en la Fuerza Aérea y en el Ejército así como en la Policía Nacional, y Cuerpo de Bomberos destacando como directores de Colegios Militares los coroneles EP Walter Martín Béjares Alzamora, Director del CMLP (2013), el coronel EP Vladimir Patrick Delgado Monteagudo (2016-2017), así como el coronel EP Edgar Nuñez Quipusgo, director del Colegio Militar Rafael Hoyos Rubio de Cajamarca, y subdirectores el actual coronel EP Lorenzo Rafael Baluarte Zolezzi en el CMLP (2013) y el Tte. coronel José Podestá Ruiz en el Colegio Militar Francisco Bolognesi de Arequipa. También pertenece a esta digna promoción el héroe por la Pacificación Nacional, capitán EP Francisco Mina Bellido, que perdió la vida en acción en Puno en el año de 1993. También el actor de novelas, películas y presentador Sergio Martín Galliani Chavarri y destacados profesionales de abogados, médicos, ingenieros, psicólogos, arquitectos, contadores, comunicadores sociales y profesores universitarios.
La vivencia lejos del hogar familiar de aquellos jóvenes hizo que ejercieran una madurez como pocos muchachos de su edad, un cambio emocional y social, convirtiendo la amistad en una hermandad afectuosa que subsiste hasta el día de hoy: la hermandad leonciopradina. Recuerdos que jamás serán olvidados y que quedarán marcados en nuestras mentes de forma imperecedera. No todos pudieron terminar los tres años, hubieron cadetes que solo compartieron con nosotros meses, otros, un año, otros dos. Pero eso no les quita que fueron alguna vez parte de aquel grupo de muchachos que hicieron su ingreso un lejano 5 de abril de 1982.

¡¡¡Gracias Colegio Militar Leoncio Prado!!!
¡¡¡TRIGÉSIMA OCTAVA PROMOCIÓN SUPERIOR… PRESENTE!!!

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