Sí se puede

José Luis Villavicencio – XIX CMLP

Uno de los motivos por los que trato de no faltar a los Juegos Deportivos Leonciopradinos es, aparte de gozar con la fraternidad existente en cada fecha, recargarme de energías viendo a nuestros técnicos mayores competir. Es increíble ver a hermanos que frisan ya los 80 llegar temprano y con muchas ganas para competir por su promo. Año a año me he deleitado con esas figuras señeras pero con una energía envidiable.

Este año en natación he visto como cada uno de ellos toma la competencia como un juego. Se ponen serios al inicio y conforme van calentando el cuerpo con las pruebas se van soltando y comienzan a trasmitirnos su alegría y afecto. Varios de ellos compiten entre sí hace muchos años por eso es que se conocen muy bien. Incluso apuestan diciendo: “este año te gano sí o sí” porque el año pasado me ganaste por puesta de mano. Además no sabemos qué pasará el próximo. Sabemos que varios de ellos entrenan casi todo el año para conservarse bien física y emocionalmente divertidos, pundonorosos y corajudos. Nos dan día a día demostración de que con buena disciplina mental se puede todo.

Estos últimos años en que las pruebas siguen siendo igual para todos es preocupante saber que van a competir en pruebas difíciles. Sin embargo, cuando les pregunto cómo se sienten, risueñamente me dicen: como cuete. De todas formas es prioritario establecer como categoría única a los maravillosos “DORADOS” con sus propias reglas y disciplinas. Ello estimularía segur compitiendo. Al final todos llegaremos a esa categoría. No podemos olvidar los riesgos que hay. Tito Romero de mi promoción partió desde la cancha de basket hace 10 años.

A lo largo de los juegos vemos en cada disciplina hombres maduros que, a despecho de su edad, compiten con las mismas ganas que personas más jóvenes. Y cuando ganan y les otorgan su medalla sus expresiones de satisfacción son los triunfadores en la vida. Es un ejemplo vitalizador y más aún cuando los alientan desde las tribunas sus hijos, nietos y esposas… ¡ya no ya!

No quisiera nombrar a nadie porque me olvidaría de muchos. Solo puedo mostrar sus fotos como un homenaje de un simple admirador. Solo sí quería recordar a nuestro inolvidable Juanito Maladengoitia (del que no encontré una foto) que partió al poco tiempo de haber llevado la antorcha en los juegos que llevaron su nombre.

Muchas gracias por su entrega de energía emocional y ser maestros de vida gracias a la disciplina que da el ser deportista.
Pepelucho

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