Proyecto de presupuesto 2018

 

 

 

 

El proyecto de presupuesto para 2018 no es verosímil. El MEF apuesta, idílicamente, que los ingresos tributarios aumentarán 6.7% el próximo año. La realidad es que los ingresos vienen cayendo 5.7% entre enero y julio de este año. Así, en 2018 se volverá a endeudar al país en cerca de 20 mil millones de soles en lugar de los 12 mil millones que, en un acto de fe, consigna el proyecto presupuestal. La deuda no se pagará sola: eventualmente se tendrán que subir los impuestos o reducir la calidad y cantidad de los servicios públicos.

Las exportaciones han aumentado 27% en 2017 debido al alza de 23% y 50% de los precios del cobre y del zinc. Pero la equivocada política económica impide que este shock externo tan favorable se materialice en mayor bienestar ciudadano. Los ingresos reales y el empleo adecuado caen 3.2% y 0.8% mientras que el subempleo crece 5%. La inversión privada, la manufactura no primaria y la construcción siguen en caída libre en 2017: -4.2%, -3.2% y -4.1%. La inversión pública ha colapsado 11.6% desde octubre de 2016.

Peor aún, el Gobierno insiste en despilfarrar los recursos públicos. El sobreprecio en Talara y la Línea 2 es criminal. Talara se hace al triple del costo internacional a sabiendas de que no tenemos suficiente petróleo que refinar. La Línea 2 cuesta, por kilómetro, 2.5 veces lo que las nuevas líneas del metro de Santiago de Chile, que son también subterráneas. Los centralistas Panamericanos son un insulto al norte devastado por El Niño. Se opera con taladros en los hospitales públicos. Pero, hasta diciembre de 2018, se desperdiciará 9 mil millones entre Talara, Panamericanos y Línea 2.

Los delincuentes actúan a sus anchas a pesar del valiente esfuerzo de policías mal pagados y peor equipados. La respuesta del Gobierno es reducir el presupuesto de seguridad ciudadana de 2018, en términos reales, pero aumentar el de Cultura en 1,200 millones. Necesitamos más cárceles a gritos, pero el pliego de Justicia apenas ha ejecutado 9% de su presupuesto de inversión hasta agosto. Ocho millones no tienen agua o desagüe, pero se reduce el presupuesto de Saneamiento en 29%. En medio de la huelga magisterial, el Gobierno reduce la fracción del presupuesto dedicada a Educación, pero no deja de incrementar el gasto en asesores de imagen y propaganda.

El descontento ciudadano crece ante la terquedad y arrogancia del Ejecutivo. Al Gobierno no le entran balas: vive en una nube de fantasía en que todo lo hace bien. Hasta la propia bancada de PpK es ninguneada. Pero, como sabemos, “el orgullo precede a la caída”.
Juan Mendoza Peru 21

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