¿Podrá la nanotecnología llevar el conocimiento directamente al cerebro?


El Dr. Nicholas Negroponte, uno de los fundadores del MIT Media Lab, laboratorio interdisciplinario de neurobiología y robótica considerado uno de los principales centros de innovación del mundo, explicó en una conferencia en 1984 cómo podría ser el atesoramiento del conocimiento en el futuro.
El 20 años director del MIT Media Lab, cuya puntería profética quedó demostrada en otras ocasiones, conjeturó la posibilidad de que el conocimiento pueda depositarse directamente en el cerebro luego de ingerir una pastilla con nanorrobots, para ser liberados al riego sanguíneo y desde allí se introduzcan en los capilares conectados con las neuronas. Dice, a modo de ejemplo: “En el futuro aprenderemos idiomas tomando una pastilla”.

[Imagen: María Fernanda D’Andrea]
Luego de 33 años
Resulta interesante, luego de 33 años, investigar el avance de sus extrapolaciones. El desarrollo de nanorrobots, luego de un período de latencia, se disparó debido al desarrollo exponencial de la Nanotecnología.
La NASA para facilitar la supervivencia de los astronautas en su proyectado viaje a Marte en el año 2020, está desarrollando una tecnología de nanorrobots inyectables en la sangre capaces de detectar y destruir enfermedades como el cáncer y la osteoporosis.
En el año 2014, IBM ha presentado uno de los nanochips neurosinápticos más avanzados. El chip denominado TrueNorth consta de un millón de neuronas y de 256 millones de sinapsis programables a través de 4096 núcleos neurosinápticos individuales. Con la integración de una cifra record de 5400 millones de transistores constituye un punto de inflexión en la cognotecnología. El nanochip neurosináptico integra la capacidad de procesamiento matemático de las computadoras clásicas, equivalente al lado izquierdo del cerebro, con la capacidad adicional de imitar el lado derecho. Es allí donde impacta la información percibida por los sentidos, pudiendo procesar imágenes y datos recibidos por una cantidad casi ilimitada de nanosensores y nanocámaras para resolver con inteligencia situaciones complejas.
En el año 2015, investigadores del Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT) y de la California University (UCLA), en el artículo Donor-Induced Performance Tuning of Amorphous SrTiO3 Memristive Nanodevices: Multiestate Resistive Switching and Mechanical Tunability, publicaron los detalles para la construcción de una nanomemoria multiestado con capacidad de almacenar y procesar múltiples líneas de información al mismo tiempo. El almacenamiento digital convencional, tal como el USB, registra los datos en una secuencia binaria de ceros y unos. La nanomemoria presentada (memristor) puede guardar información en múltiples estados. Algo similar a la diferencia entre un interruptor clásico de luz y un interruptor equipado con regulador de intensidad. Disponer de un regulador de intensidad permite modificar todo el tiempo la cantidad de luz que se desea utilizar.
El artículo Human Connectome Mapping an Monitoring Using Neuronanorobots publicado por investigadores de la University of Ninho en el año 2016, propone tres clases específicas de nanoneurorrobots: los endoneurorrobots, los gliabots y los synaptobots. Los tres en conjunto pueden, en forma no destructiva, monitorear las estructuras y los cambios estructurales que ocurren en 86.000 millones de neuronas y en las 2,42. 1014 sinapsis del cerebro humano y a la vez procesar los 4,31. 1015 picos/segundo de información neuronal eléctrica de la red neuronal y sináptica. Tales nanoneurorrobots deberían conservar la información estructural y funcional subyacente al cerebro con la apropiada temporal-espacial, constituyéndose no sólo en la base para comprender el funcionamiento del cerebro humano (Human Brain Project de la Comunidad Europea y Brain Activity Map, de los Estados Unidos), también para ingresar software a los cerebros naturales y artificiales construidos con nanochips neurosinápticos y nanomemorias. Una forma de llevar conocimiento directamente al cerebro.
Los educadores estudian las metodologías y las técnicas para mejorar la enseñanza y lograr un aprendizaje significativo, en el cual la estructura de los conocimientos previos condiciona los nuevos conocimientos y experiencias, y estos, a su vez, modifican y reestructuran aquellos. La posibilidad de que una píldora con nanorrobot, capaces de crear las estructuras necesarias, pueda llevar el conocimiento directamente al cerebro implica una nueva pedagogía: la nanopedagogía.

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