Discurso en homenaje al Día de la Fuerza Aérea

SALUDO A AUTORIDADES

 

 



Carlos Carrillo Reikhoff XI CMLP

Sr. General de División Carlos Alfonso Tafur Ganoza, Presidente de la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores el 2 de mayo de 1866 y Defensores Calificados de la Patria.
Distinguidos miembros del Consejo Directivo de nuestra Benemérita Sociedad
Estimados Señores Generales y Almirantes.
Dignas autoridades civiles y militares.
Damas y caballeros, asociados e invitados.
Señoras y señores:

En el mes de la Patria, esta Benemérita Institución ha programado en la presente sesión solemne, el homenaje al Día de la Fuerza Aérea del Perú y al 76 aniversario de la inmolación del Capitán FAP José Quiñones, en Quebrada Seca, Ecuador.

Al hacer uso de la palabra como aviador militar, como benemérito consocio y descendiente directo de mí padre el Capitán de Aeronáutica Carlos Carrillo Casaverde quien perdiera la vida en acto de servicio piloteando un avión Falcón el 09 de febrero de 1941, en Yurimaguas, en circunstancias que se encontraba en la misión de llevar documentación reservada y el correo de los agrupamientos del CAP y al personal acantonado en la Selva y zonas de frontera, épocas de alerta en la cual ya se presentaban tensiones que desembocarían en el Conflicto con el Ecuador, escenario en el cual falleció mi padre, el Capitán FAP Carrillo Casaverde.

Inmolación del Capitán FAP José Quiñones, en Quebrada Seca, Ecuador.

José Quiñones nació un miércoles 22 de abril de 1914 en el Puerto de Pimentel. El 30 de marzo de 1935 ingresa a la Escuela Central de Aviación Jorge Chávez, al graduarse como alférez es nombrado al escuadrón de aviación Nº 4 de Ancón, luego es cambiado de colocación al primer grupo aéreo y al XXI Escuadrón de Caza en la base aérea de Chiclayo, donde además del entrenamiento como piloto, forma parte del primer grupo de paracaidistas.

En el conflicto de 1941 entre Ecuador y Perú, que comienza con un ataque de naturaleza bélica, provocado por las fuerzas armadas del Ecuador, un día 5 de Julio en el historio suceso de la Batalla de Zarumilla, ya tenemos a José Quiñones como miembro de la escuadrilla de aviones North American – 50, del décimo primer escuadrón, en Tumbes.

La escuadrilla 41 estaba integrada por el Comandante Antonio Alberti, el Teniente Fernando Paraud , el Alférez Manuel Rivera y el Teniente José Quiñones ; inicia el ataque el Comandante Alberti con una picada sobre el objetivo seguido por su alero Paraud colocando con precisión las bombas y armamento previsto; luego Quiñones maniobra con una riesgosa picada seguido de Rivera, en la fase final del ataque a 300 metros sobre el objetivo el avión de Quiñones es alcanzado por una ráfaga de fuego antiaéreo y lejos de pensar en la utilización de su paracaídas del cual era un hábil especialista, dirige su avión hacia el lugar que concentra las ametralladoras de Quebrada Seca para silenciarlas y cumplir con su pensamiento: “Derribado, pero sobre el objetivo”.

José Quiñones tenía 27 años, lleno de juventud pero listo a inmolarse para ocupar lo que pudo escribir en la Revista Aviación “El piloto tiene el deber de llegar hasta el sacrificio, antes de permitir que pase un solo avión enemigo” es una lección que nos enseña una persona cabal, con valores morales y ética, que muchas veces apreciamos falta en nuestro país, no sólo a los militares, sino también a los civiles; al tocar este aspecto, vemos que hay mucho que trabajar en las relaciones cívico militares en nuestro país, este divorcio que vivimos hace mucho tiempo.

Hasta acá es parte de la gloriosa historia de nuestra Fuerza Aérea del Perú y su máximo héroe, como todos nuestros próceres, héroes y mártires que entregaron su vida por la patria, con la convicción de ver al Perú libre e independiente, sin que ningún país vecino nos veje ni humille, José Quiñones Gonzáles, lleno de juventud pero listo a inmolarse para ocupar lo que pudo escribir en la Revista Aviación “El piloto tiene el deber de llegar hasta el sacrificio, antes de permitir que pase un solo avión enemigo”.

Hoy tenemos fronteras con cinco países, ninguno amigo aunque se ponga de por medio una suerte de hermandad que jamás ha existido y afirmándose cándidamente que ya no es necesario formular hipótesis de guerra y, en consecuencia, no es necesario priorizar gastos para fines de defensa. Ojalá no nos toque sufrir el viejo aforismo:”Los países que olvidan sus errores, están condenados a repetirlos”.

Es así, que planteo lo siguiente hipótesis de trabajo:

¿Qué enseñanzas podemos considerar en la prospección del país y de la Institución que queremos, contendientes en la Inmolación, en el desarrollo de la Fuerza Aérea Peruana en la época actual.

Estimamos que los grandes errores que se cometieron en gobiernos pasados, representen experiencias alentadoras y surjan como ejemplos aleccionadores para no volver a repetirlos y, creemos que ellos deben fluir con mayor nitidez a través de esta metodología de análisis. Mediante la cual existen algunas reflexiones:

-No se contaba con un Plan Estratégico de desarrollo Institucional ni con un Sistema de Seguridad y Defensa Nacional que permite contar con una misión, visión y valores esenciales adecuados a la época.

-Nuestras fuerzas armadas y en especial la fuerza aérea no se encontraban adecuadamente equipadas para que el Perú pueda enfrentar las amenazas de los países vecinos, y dar cumplimiento al mandato constitucional para garantizar la soberanía y la integridad territorial, sin embargo, lo cumplían con personal con alta moral.

-Limitados medios de la fuerza aérea para cubrir el accidentado territorio nacional mediante vuelos de acción cívica, especialmente en la presencia del Estado en la región de la Amazonía, pero lo hacían con el esfuerzo de sus pilotos para llegar a los pueblos alejados del territorio nacional donde existían algunos limitados campos de aterrizaje.

– No se contaba con la capacidad ni el financiamiento para realizar reparaciones de avión, motores y conjuntos.

– Las actividades de investigación y desarrollo en el ámbito de la ciencia y tecnología militar eran incipientes por la carencia de lineamientos de la política a nivel nacional.

– Los países limítrofes hacen esfuerzos para incrementar su capacidad ofensiva militar.

– Evitar el más grande error que cometió la política y la estrategia peruana que fue la imprevisión, es decir no haberse preparado para un conflicto mediante equipamientos adecuados en tierra y mar.

EL MUNDO ACTUAL EN QUE VIVIMOS

¿Qué tipo de Fuerza Armada Disuasiva necesitamos?

Partiendo de una utilización eficiente del presupuesto para la defensa, existe una evidente relación directa entre el presupuesto en sí, la entidad de las capacidades de las FFAA y la disuasión.

Veamos algunas de las características del liderazgo de José Quiñones, más allá de sus valores fundamentales intrínsicos, de su espíritu de héroe, como la de lealtad, amor a la patria, disciplina, trabajo en equipo, etc., voy mas allá, deseo personalizar a Quiñones como el líder que conjuga una serie de cualidades adicionales, por ejemplo, la capacidad analítica que convive con su capacidad de síntesis. Si bien la capacidad analítica de nuestro héroe, emana de ese aporte complejo adquirido en la Escuela de Oficiales FAP y en sus manuales de vuelo, fuentes si bien valiosas, pero es en la capacidad de síntesis donde Quiñones conjuga la intuición y la astucia que son casi innatas y difíciles de desarrollar. La intuición debe permitirle al líder ver cosas donde El resto de mortales no las ven. En otras palabras, es ese olfato irracional que permite a algunos el identificar posibilidades en las situaciones críticas.
La astucia, en cambio, es esa cualidad que le permitió a Quiñones, como líder, la selección de los objetivos operativos a lograr, tal como lo afirma Kissinger: “En cada gran líder hay inevitablemente un elemento de astucia que a veces simplifica los objetivos y en ocasiones la magnitud de la tarea.”

Flexibilidad y Decisión, nos dice Michael Handel, Master en Defensa, EEUU, que “El general exitoso no es quien cuidadosamente implementa los planes originales (como argumenta Sun Tzu), mas bien es quien intuitivamente lee el caos en el campo de batalla lo suficiente bien para tomar ventaja de las oportunidades al frente”
Si algo debe caracterizar al líder transgresor como lo es Quiñones es su capacidad creativa de nuevas alternativas. No siempre, las metas son alcanzables; ante tal situación, el líder debe conducir la capacidad contigencial de su grupo, que es la posibilidad de adaptarse a cada situación, reaccionando rápidamente, así lo hizo José Quiñones, cuando es alcanzado por una ráfaga de fuego antiaéreo, dirige su avión hacia el nido de ametralladoras silenciándolas.
Valentía y Coraje, “en términos generales, podemos señalar que la guerra es una cuestión de balance de poder estratégico, el combate es una materia de coraje” así lo indica Ssu ma Fa, el historiador más importante de China. Es en esta perspectiva donde José Quiñones como miembro de la Escuadrilla de aviones North American -50, nos da muestras de valentía y coraje y con su hazaña ejemplifica uno de los más emocionales aspectos del líder en medio del conflicto. Para los grandes líderes militares, el conflicto no es sólo el desafiar al contrario, sino también el despertar las profundas pasiones que significa el enfrentar la muerte caminando constantemente al filo del peligro que representan los hechos. Esta personalidad salida de lo normal se refleja vividamente con la gloriosa participación de la Fuerza Aérea en el conflicto con el Ecuador.
Intrepidez, nos dice Clausewitz que “La intrepidez se torna mas rara cuanto mas alto es el rango” La actitud frente al riesgo ofrece innumerables matices al interior del desempeño del líder. Como se vio anteriormente, el líder, gracias a su valentía y coraje, debe ser capaz de enfrentar decisiones o situaciones de alto riesgo, como fue el sacrificio del joven piloto Quiñones que facilitó el avance de las tropas y la consecuente consolidación del triunfo militar.
Temple. En el temple se resume la capacidad del líder de hacer que sus órdenes y lineamientos se vuelvan efectivos. Tal como el torero logra que cuidadosamente el toro siga su muleta a lo largo del pase, el líder debe lograr que sus órdenes sean celosamente cumplidas por sus dirigidos. Este objetivo no es sencillo, El joven piloto había recibido la misión de atacar y destruir los núcleos de fuego antiaéreos de Quebrada Seca, y dejo escrita la frase inmortal:”Todo ser humano tiene en el camino su pedestal de héroe, el mérito consiste en que, llegado el momento, tenga el coraje suficiente para subir en él” y Quiñones lo hizo.
Quiero terminar mis agradecidas palabras recordando, a las nuevas generaciones de aviadores peruanos, que el progreso de la ciencia aeroespacial ha sido acelerado y no pueden contenerse ni reprimirse, y así lo hemos visto en estos primeros 17 años del siglo XXI, nos indica que debemos estar siempre preparados para los cambios tecnológicos que vienen. Pero no debemos olvidar por ello, a quienes hicieron posible este progreso, como a nuestro héroe José Quiñones, a los cientos de hombres y mujeres que en cada tiempo, en todo momento de la historia entregaron sus esfuerzos personales, muchas veces sus vidas por cumplir con su deber por hacer cada vez más grande a su Patria.

Todos ellos, enfrentaron duros desafíos, algunos materiales, otros de indiferencia y reconocimiento, pero todos exigieron lo mejor de sí mismos para potenciar sus fortalezas, suplir sus carencias y cum¬plir a todo trance con su deber. No fue fácil, especialmente al principio, en un difícil territorio como el nuestro, pero lucharon contra el la selva implacable o las heladas planicies de nuestra serranía, vencieron el calor agobiante del norte o el intenso frío del severo altiplano, sostenidos por la convicción de estar forjando nuevos rumbo de progreso para el Perú.

Desde aquellos aviones de doble ala, hechas de tela, con sus cabinas descubiertas, con los valientes pilotos enfrentados a las inclemencias del tiempo, a los vientos cruzados y en condiciones adversas, hemos lle¬gado a los actuales aviones supersónicos de quinta generación, de sofisticada tecnología. Por lo mismo, debemos recor¬dar con un gran respeto y agradecimiento los nombres de aquellos intrépidos pioneros como Quiñones y a quie¬nes les siguieron, porque ellos plantaron las bases sobre las cuales se ha edificado esta Fuerza Aérea del siglo XXI, moderna y altamente eficiente con tecnología de puta, pero igualmente aguerrida y pujante, como nuestros preclaros antecesores.

Sus logros son un ejemplo de vida, que merece todo nuestro agradecimiento y que nos debe servir de inspiración para superarnos cada vez más.

En este día tan especial para la Aviación Militar del Perú pido a mis camaradas de la Fuerza Aérea, hombres y mujeres, jóvenes peruanos, para que unamos nuestras voluntades y redoblemos nuestros esfuerzos para seguir siendo un aporte para el Perú y para todos nuestros compatriotas. Junto con reconocer profundamente el trabajo esforzado del día a día en nuestras Bases y Unidades de combate y administrativas, resulta necesario que sigamos entregando toda nuestra capacidad intelectual y profesional, y el ejemplo personal, para mantener esta Fuerza Aérea sólida, cohesionada, moderna y eficiente, como nuestra sociedad civil esperan de nosotros.

Continuemos afianzando los senderos aeronáuticos y aeroespaciales de nuestra Nación, porque es ella la que explica nuestro pasado y no concebimos el porvenir sin estar a su pleno y total servicio.

Volemos siempre seguros y aceleradamente, hacia lo alto del cielo de Quiñones, más lejos, porque allá está el futuro y debemos conquistarlo.

Muchas gracias.

 

 

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