Historia surrealista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El testículo de un joven queda atrapado en una silla de Ikea

Óscar Fernandini VI CMLP

Claus Jørstad alertó del suceso en las redes sociales y la empresa sueca le ha contestado
El testículo de un joven queda atrapado en una silla de IkeaSilla de Ikea de Claus (Facebook)

A Claus Jørstad le ha llegado la fama en Internet sin proponérselo. Este noruego de 45 años se ha hecho muy popular en las redes después de que publicase un incidente que le había ocurrido con un mueble de Ikea.

Claus compró una silla para ducharse sentado porque sufre una lesión de rodilla y no puede mantenerse de pie. El joven encontró la banqueta idónea, ya que el catálogo aseguraba que no se oxidaba con el agua. Pero su problema fue otro.

El joven se fue a duchar y se sentó en la silla, el modelo MARIUS. Entonces un testículo se le quedó atrapado en uno de los ocho agujeros del mueble y fue incapaz de sacarlo de allí. Claus ha explicado en su cuenta de Facebook que su testículo, o como lo llama él, su “marinero”, se hinchó por el calor y que se dio cuenta de que estaba atrapado cuando intentó levantarse y sintió mucho dolor.

Un rato después lo único que se le ocurrió para desatascarlo fue ducharse con agua fría. De este modo se le encogió otra vez y pudo sacarlo. El noruego acaba su escrito preguntando a Ikea si tienen la silla en color amarillo.

El mensaje no tardó en hacerse viral y ya acumula más de 13.500 comparticiones y supera los 6.300 comentarios. La surrealista historia ha llegado a Ikea y ha respondido al noruego.

En tono de humor, la empresa sueca lamenta los problemas que la silla haya podido ocasionar y le recomienda a Claus que la saque de la ducha y la use en el jardín para poner encima una maceta. Además, le recuerda que la próxima vez que salga a navegar debe llevar la ropa adecuada. También le responde a la pregunta al afirmar que el mueble sólo está disponible en rojo, negro o blanco.

El hombre responde a su vez con una foto en la que aparece la polémica silla, pero cubierta con un trapo, para impedir que el “marinero” vuelva a quedar atrapado en uno de sus agujeros.

*La silla de Claus tras el incidente

Óscar Fernandini V-CMLP

Deja un comentario