Inversión en electricidad

Continuando con una nota anterior, deseo insistir en esta actividad que ha ocupado más de 55 años de mi vida profesional y donde es fácil constatar que una de las mejores maneras de crear riqueza -sin explotar a nadie- es la electricidad producida por el agua, la que no se queja pero que reacciona, cuando no estamos en condiciones de respetarla y rendirle pleitesía y si no, que lo diga el Niño Costero.

Indudablemente, hay otras formas para producir electricidad, pero depende de las condiciones físicas locales, para producirla a diferente costo. En 1989, he tenido la oportunidad de utilizar energía, en Haiti, a través de paneles solares, que nos daba corriente continua. Se tenía agua caliente para lavar la ropa pues con el calor que hace allí -temperatura superior a los 30 grados centígrados- no nos animaba a tomar un baño con agua tan caliente. Disponíamos de un banco de baterías para alimentar el frigidaire y conservar los alimentos; empleábamos ventiladores, sobre todo de noche, que nos ayudaban a soportar el calor.

Equipos que generen electricidad con combustibles fósiles, grupos electrógenos, se usan en lugares aislados, muy alejados, única manera de justificarlo dado el alto costo de la gasolina o del petróleo. Las centrales que funcionan a gas natural son comunes y competitivas, aunque es mejor que se use el producto para fines más rentables. Los molinos de viento o eólicas, es posible su uso pero hay que encontrar lugares donde el viento sopla fuerte y de manera continua. La producción de electricidad por eólicas no es continua y requiere de otros medios que lo complementen para tener electricidad permanente o tal vez cuando se tiene la facilidad de estar conectado a una red existente, como aditivo.
Las centrales hidroeléctricas resultan difíciles, a veces, porque requieren de grandes sumas de dinero, al inicio, pero cuando este problema se resuelve -vía financamiento- se consigue un costo del kilowatio/hora muy cómodo y atractivo.

En la espera de que se den las leyes -adecuadas- para organizar empresas regionales de electricidad, se sugiere que las Comunidades del Perú tomen la iniciativa y que puedan organizarse de manera que se construyan centrales eléctricas, en especial, hidroeléctricas para beneficio de dichas comunidades; así se generarían capitales nacionales que cuiden nuestros recursos y que puedan contribuir al desarrollo del país. En este campo no hay pierde.
Una buena posibilidad es la de conseguir dinero de diversas maneras para construir centrales, de preferencia hidroeléctricas. Se me ocurre crear un capital incrementando las facturas mensuales de consumo de energía eléctrica en 1 a 2%, utilizando ese dinero para invertir en la construcción de centrales, en líneas de transmisión y en distribución; en este caso el consumidor se convertirá en accionista. También, los trabajadores pueden destinar parte o todo su dinero -depositado en las AFPs- para dedicarlo al negocio eléctrico, suma que lo convertirá también en accionista. Otra posibilidad es dedicar parte de los ahorros, que son un fondo seguro y que es de todas maneras ventajoso.
Cuando estos aportantes se retiren de las actividades laborales podrán recuperar su contribución como un beneficio incluyendo los intereses acumulados; este monto se agregará a la pensión de retirado, suma que es necesaria cuando no hay buenos ingresos. Se puede considerar que el capital acumulado se entregará, en este caso, por partes al ahorrista. Esta entrega se calculará considerando los años de vida que le quedan al ahorrista, montos calculados por estimación estadística.
Esa puede ser una buena propuesta para que por fin los peruanos podamos interesarnos a desarrollar nuestro país, eliminando la dependencia que vivimos desde la llegada de los españoles.
Como está de moda: Hoy nos falta sólo una fuerza !!!


Carlos Zumarán Calderón
Montreal, 29 mayo 2017 (Tico, primo querido partiste pronto, nos encontraremos)
carlos.zumaran39@gmail.com

Deja un comentario